23 jun. 2010

NUESTRO PROYECTO EN EL TRATAMIENTO DE LOS TRASTORNOS PSICOSOMÁTICOS parte 1

De las molestias que sentimos a diario el 70% se deben a causas naturales, que pueden ser re-orientadas con la propuesta, TAAC COMUNICACION ANIMAL.
Entre éstas, encontramos las que puede provocar el propio funcionamiento del organismo cuando realizamos la digestión, cuando respiramos, o cuando sudamos. Incluso, los hábitos de vida poco saludables como la mala alimentación, malos hábitos de sueño o realizar poco ejercicio físico también pueden provocarnos malestar físico.
Por último el medio ambiente también influye en nuestro cuerpo; aquí encontramos factores como la contaminación, la humedad, el calor, el frío, hongos, etc.
Sólo un 5% de nuestros dolores se deben a enfermedades físicas.
Además, sólo un 10% de éstas son graves.
Así que, de cada 1000 molestias sólo 4 se deben a enfermedades graves.
Revisemos los síntomas somáticos más frecuentes en las consultas médicas:
·                     Dolor de espalda    71% 
·                     Mareos, vértigos    65% 
·                     Dolor en extremidades   60% 
·                     Gases en el estómago   52% 
·                     Dificultad al respirar   50% 
·                     Palpitaciones, taquicardia   49% 
·                     Dolor en articulaciones   45% 
·                     Dolor en el pecho    44% 
·                     Náuseas     43%
Digestivas: colon irritable o síndrome de intestino irritable úlcera, colitis ulcerosa, aerofagia y dispepsias psicógenas, hipo, neurosis gástricas, gastritis, reflujo, de la motilidad, espasmo de píloro, evacuatorias, constipación, diarreas psicógenas, meteorismo, estado nauseoso, dolor abdominal crónico funcional, globus o globo histérico, sensación de tener un nudo en la garganta que causa disfagia y otras formas de disfagia orofaríngea.
Respiratorias: asma bronquial, bronquitis, rinitis alérgica, tos psicógena, hiperventilación. Los estados depresivos producen suspiros, ante el factor sorpresa se corta la respiración, la emoción sofoca y los estados de angustia.
Corazón y Sistema Cardiovascular: hipertensión arterial, infarto de miocardio y hemorragias cerebrales, neurosis cardíaca, astenia neurocirculatoria, hipertensión.
Genitourinarias: vaginismo, trastornos menstruales, Dismenorrea psicógena enuresis, disfunciones sexuales, paruresis, disuria psicógena, vejiga nerviosa, polaquiuria.
Endocrinas: bocio, diabetes, hipertiroidismo y obesidad.
Dermatológicas o Cutáneas: eczemas, alopecia, psoriasis, dermatitis, alopecia areata -caída del cabello, barba o bello en zonas determinadas-, acné, picazón intensa, prurito psicógeno o urticaria, hiperhidrosis, vitíligo, sensación de hinchazón, hormigueo, entumecimiento o de sensaciones extrañas.
Osteomusculares: cefaleas tensionales, fibromialgia, tortícolis psicógena y otros trastornos y movimientos espasmódicos psicógenos.
Trastornos sexuales y de la identidad sexual: disfunciones sexuales, parafilias, alteración de los patrones sexuales.

Trastornos Somatomorfos: se manifiestan como la presentación reiterada de síntomas orgánicos generalmente acompañados de demandas persistentes de consultas, exploraciones, estudios y análisis clínicos.

Trastornos de Somatización: son síntomas físicos múltiples, recurrentes y variables, presentes desde hace cierto tiempo y sin una adecuada explicación somática. Generalmente existe resistencia a aceptar la respuesta médica, acerca que en dicha sintomatología no hay una evidencia de afección orgánica, trayendo esto aparejado, además de la inconformidad del paciente, un creciente grado de afectación en el comportamiento en y de su entorno familiar y social.
Hipocondría o Trastornos Hipocondríacos: consisten en una distorsionada creencia o sensación persistente de la presencia de al menos una enfermedad y en la dificultad en la aceptación de explicaciones medicas adecuadas. La característica esencial de este trastorno es la preocupación persistente de la posibilidad de tener una o más enfermedades somáticas graves progresivas, puesta de manifiesto por la presencia de quejas somáticas persistentes o por preocupaciones persistentes sobre el aspecto físico.
Trastornos de la memoria, amnésicos y cognitivos: incluye delirios, demencias, amnesias y trastornos que alteren la función cognitiva.
Trastornos vinculados al uso, consumo y abuso de sustancias: abuso de drogas, incluyen alcohol, tabaco, medicamentos y exposición a tóxicos.
Trastornos del estado de ánimo: alteración del humor, depresivos, maniacos o hipomaniacos -estado de ánimo explosivo, exaltado, irritable-, trastorno bipolar, tristeza.
Trastornos de ansiedad: angustia, pánico con y sin agorafobia, agorafobia, fobias específicas, fobia social, trastorno obsesivo-compulsivo, trastorno por estrés postraumático o por estrés agudo, ansiedad generalizada, trastorno de ansiedad debido a enfermedad médica, trastorno de ansiedad inducido por sustancias y trastorno de ansiedad no especificado.
Trastornos facticios: manifestaciones, síntomas físicos, psicológicos o pseudo enfermedades, generados, percibidos y manifestados como una enfermedad real pero sin una base orgánica.
Trastornos de la ingesta y conducta alimentaria: alteraciones alimentarias, entre ellos obesidad, bulimia y anorexia nerviosa.

Trastornos del Sueño: insomnio, terrores nocturnos, dificultades en el dormir, disomnia, movimiento e inquietud.
Trastornos adaptativos: la característica esencial del trastorno adaptativo es el desarrollo de síntomas emocionales o comportamentales en respuesta a un estresante psicosocial identificable.
Trastornos de la personalidad: se manifiestan como un comportamiento que no condice con la cultura a la que pertenece la persona, tiene como inicio la adolescencia o al inicio de la edad adulta, se mantiene a través del tiempo y acarrean malestares y perjuicios para el que los padece

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